jueves, 19 de abril de 2012

El Chelsea vence al Barça en la ida de las semifinales de la Champions

                        


Un gol de Didier Drogba justo antes del descanso le dio este miércoles a Chelsea una victoria de local 1-0 ante el Barcelona en el partido de ida por las semifinales de la Liga de Campeones.
Con un fútbol mezquino y conservador, el club inglés consiguió la renta mínima para el duelo de vuelta que se disputará el próximo martes en el Nou Camp.
Drogba marcó cuando se jugaban los minutos de descuentos sobre el primer tiempo. Bajo la lluvia en Stamford Bridge, el gol del delantero marfileño cayó en la primera llegada de los Blues y fue con un característico contragolpe.
La jugada se precipitó tras un balón que el astro argentino Lionel Messi perdió en el medio del campo y Chelsea no perdonó al pillar mal parada a la zaga azulgrana.
El brasileño Ramires filtró un centro al corazón del área y Drogba definió con un remate rasante, imposible para el arquero Víctor Valdés. Hasta ese momento, el partido había sido un monólogo del campeón vigente de Europa, apropiándose de la posesión de la pelota de manera dictatorial.
Pero la mala suerte al definir o la mala puntería le impidieron a Barcelona cristalizar en gol su abrumador dominio ante un oponente que prefirió defenderse.
Por ejemplo, apenas comenzado el choque, el extremo chileno Alexis Sánchez estrelló en el travesaño un remate que hubiese puesto en ventaja a los azulgranas. Cesc Fábregas también se perdió un gol cantado en esos primeros compases, al pegarle mal a una pelota con el arco vacío.
Barcelona estuvo cerca de empatar cuando Pedro Rodríguez estrelló un balón en un poste en los descuentos del segundo tiempo. “Es muy difícil ganar esta clase de partidos”, dijo Drogba. Fue la primera derrota del conjunto español en lo que va del torneo.
La otra semifinal arrancó el martes con una victoria de local 2-1 de Bayern Munich sobre Real Madrid, el otro equipo español en competencia.
Si hubiese sido por cuestión de justicia, Barcelona acumuló los méritos -y las ocasiones de gol- para ganar en forma abultada. Pero Chelsea fue un rival disciplinado y firme en su esquema defensivo, con Gary Cahill y John Terry como baluartes, impidiendo que Messi pudiese anotar por apenas segunda vez en sus últimos 15 partidos.
Barcelona estuvo esencialmente metido en el bando de Chelsea durante casi todo la pulseada. “Tuvimos que ser muy pacientes, ellos tuvieron mucha posesión de la pelota”, reconoció Terry.
Con el clásico ante Real Madrid en la liga española el sábado y la vuelta ante Chelsea tres días después, Barcelona apenas si tendrá tiempo para reagruparse si lo que quiere es ir a la final de la Champions por tercera vez en cuatro años.

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