sábado, 24 de septiembre de 2011

El Barcelona se paseó al Atlético en Camp Nou




El Barcelona goleó al Atlético de Madrid (5-0) en otra demostración de fuerza del conjunto azulgrana, que acabó con las ilusiones de un conjunto rojiblanco que llegaba especialmente motivado y que se marchó con la sensación de que las diferencias entre ambos equipos siguen siendo demasiado grandes.Pero nada más lejos de la realidad. Un milimétrico pase de Xavi para Villa (con error de calculo de Perea) lo resolvía el asturiano con maestría, convirtiendo el primer gol del Barça. Hasta ahí le duraron las energías al Atlético de Madrid. Se acabaron los acercamientos al área de Valdés, los amagos de contragolpes y la posesión del balón rojiblanca.

Menos de diez minutos, eso es lo que duró el partido en el Camp Nou. El Atlético salió con alegría y valentía, espoleado por las dos últimas goleadas y por las exhibiciones rematadoras de Falcao. Un remate de Tiago al larguero y varias llegadas con cierto peligro en los primeros instantes parecían decir que esta vez sí que iba a haber partido en el Camp Nou.
Guardiola pasó de las críticas recibidas por su defensa de tres ante el Valencia y repitió el experimento ante el Atlético. Con un equipo plagado de 'bajitos', el Barcelona monopolizó el balón de manera arrolladora y aprovechó para sentenciar el partido por la vía rápida. Cierto es que en el 2-0 se aliaron un error arbitral (Messi en fuera de juego) con la mala suerte (Miranda metió el balón en su propia portería), pero la superioridad azulgrana era tal que el gol podía llegaren cualquier momento.
El Atlético estaba totalmente k.o. y el Barça lo aprovechó para resolver el encuentro, sin dejar que el rival tuviera tiempo para reaccionar. Una genial jugada de Messi, que sacó de banda, hizo una pared y se fue de todo el mundo para resolver ante Courtois mataba definitivamente el partido cuando apenas se llevaba media hora de partido.
Tras el descanso, el objetivo para los de Manzano era más bienevitar una goleada escandalosa que conseguir una remontada casi imposible. El técnico colchonero metió a Salvio y a Arda Turan en el campo con el objetivo de tener un poco más de posesión de balón, algo que sí que consiguió. Además, el Barça salió muy relajado de los vestuarios, sabedor de que venía de un durísimo partido en Valencia y de que esta semana toca duro viaje para enfrentarse al Bate Borisov en la Champions.
El partido deja una cosa clara, al Atlético de Madrid todavía le queda muchísimo para llegar al nivel del Barcelona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario